Gracias a la suma de voluntades de decenas de personas, Culichis de Corazón transformó una mañana de espera en un gesto de esperanza para familias que acompañan a sus seres queridos en el Hospital de la Mujer en Culiacán
Por: Juan Madrigal
Culiacán, Sinaloa. - Hay gestos que alimentan el cuerpo, pero también reconfortan el alma. Con ese espíritu solidario, los integrantes de Culichis de Corazón volvieron a demostrar que la empatía puede convertirse en un poderoso abrazo para quienes atraviesan los momentos más difíciles.
Culichis de Corazón lleva esperanza al Hospital de la Mujer
En esta ocasión, el grupo de apoyo acudió a las afueras del Hospital de la Mujer para compartir un desayuno con familiares de pacientes que, entre largas horas de espera, preocupación e incertidumbre, encontraron en un plato de comida un recordatorio de que no están solos.
Además de los alimentos, los voluntarios entregaron ropa, calzado y artículos de higiene personal, como desodorantes y toallitas húmedas, apoyos que representan un alivio para muchas familias que permanecen durante días acompañando a sus seres queridos.
La jornada fue posible gracias a la suma de voluntades de decenas de personas que organizaron, cocinaron, donaron, sirvieron y atendieron con cariño a cada beneficiario. Para los integrantes de Culichis de Corazón, cada acción confirma que cuando una comunidad se une para ayudar, el amor siempre encuentra la manera de multiplicarse.
"Nos sentimos profundamente agradecidos por la solidaridad de todas las personas que hicieron posible este desayuno y por la oportunidad de acompañar, aunque sea por un momento, a quienes hoy enfrentan circunstancias difíciles", expresaron los organizadores.
Las muestras de gratitud no se hicieron esperar. Con sonrisas y palabras de bendición, los beneficiarios agradecieron a cada persona que colaboró para hacer realidad esta jornada.
"Que Dios los bendiga por acordarse de nosotros y regalarnos este delicioso desayuno", expresaron algunos de los familiares que recibieron el apoyo.
La preparación del desayuno fue posible gracias a la generosidad de Diana y Lupita, quienes donaron la barbacoa; Adriana, con la cochinita; Aide, con el chicharrón; Arcelia (Romina); Sugey, con frijol puerco; Jessy Hernández, con queso; Selene Figueroa, Lupita y Karla Michel, quienes aportaron cinco kilogramos de tortillas cada una.
También se sumaron Keyla, con cinco galones de jugo de naranja; Chef, con tres paquetes de agua natural de 300 mililitros; Clarisa Zazueta, quien donó platos, cucharas, vasos y servilletas desechables; Emmanuel, con refrescos e hielo; Román, con hielo adicional; y Paty Pérez, quien aportó lechuga y cebolla.
Las aportaciones económicas de Yared, Lourdes Félix y Alma también fueron fundamentales para hacer posible esta actividad solidaria.
En la entrega de artículos de higiene participaron Edna Mayola, con desodorantes; Erika, con pañales y toallitas húmedas; Gladis Nataly, María Sonia Angulo y Velina Maricela, quienes donaron diversos productos de higiene personal para las familias beneficiadas.
Cada contribución, sin importar su tamaño, se convirtió en una muestra de esperanza para quienes hoy atraviesan una prueba difícil. Porque detrás de cada alimento servido, cada prenda entregada y cada artículo donado hubo una persona que decidió tender la mano sin esperar nada a cambio.
Con acciones como esta, Culichis de Corazón continúa haciendo honor a su lema: "No preguntes qué pueden hacer por ti; pregunta qué puedes hacer tú por los demás." Un mensaje que recuerda que la solidaridad no solo cambia el día de quien recibe ayuda, sino también el corazón de quien decide compartir.