Más allá de las redes sociales, jóvenes creadores digitales de Culiacán recorrieron distintas colonias de la ciudad para entregar más de 200 juguetes a niñas y niños, demostrando que la verdadera influencia se refleja en actos de solidaridad, empatía y esperanza comunitaria
Por: Juan Madrigal
Culiacán, Sinaloa.- En un gesto que encendió sonrisas y abrazó corazones, un grupo de creadores de contenido de Culiacán decidió transformar el Día de Reyes en una celebración de esperanza, empatía y unión. Más allá de las pantallas y los likes, demostraron que la verdadera influencia se mide en sonrisas.
Más que un regalo: cada juguete fue un mensaje de cariño y solidaridad
La iniciativa, encabezada por el equipo de Culichi Power y acompañada por Miguel Duvalín “El Arqui” y un Biker en Culiacán, recorrieron distintos sectores del sur de la ciudad, como el bulevar Agricultores, la colonia López Mateos y Lomas de San Isidro para entregar más de 200 juguetes a niñas y niños que esperaban, quizás sin saberlo, un momento de alegría.
A bordo de una camioneta cargada no solo de juguetes, sino de ilusiones, los jóvenes creadores digitales se adentraron en las calles de la ciudad. Cada parada era un estallido de risas, miradas brillantes y sonrisas enormes.
Para esos pequeños, cada juguete significó mucho más que un objeto: fue un mensaje de cercanía, de cariño y de esperanza en una ciudad que anhela paz.
“Agradezco a mis compañeros con quienes nos dedicamos a realizar videos para redes sociales, por ser parte de esta gran experiencia. Todo lo hacemos de corazón”, expresó emocionado Ricardo Ramos, integrante de Culichi Power.
Los influencers locales coincidieron en que esta no es la primera vez que realizan acciones de este tipo. Para ellos, apoyar a quienes menos tienen es un compromiso que nace del alma. “Ver esas caritas de felicidad no tiene precio”, compartieron mientras observaban cómo la emoción se reflejaba en cada rostro infantil.
Este acto va más allá de la entrega de juguetes. Es una invitación a creer en la empatía, en la solidaridad y en el poder de la comunidad. Los organizadores aseguraron que continuarán impulsando este tipo de iniciativas, convencidos de que pequeños gestos pueden generar grandes cambios.
Cuando las noticias suelen llenarse de distancia y dolor, gestos como este devuelven la fe. Nos recuerdan que aún existen manos dispuestas a dar sin esperar nada a cambio, corazones abiertos para compartir y comunidades capaces de unirse desde lo más humano.
Porque cada sonrisa entregada es una luz encendida en medio de la rutina, un abrazo silencioso al futuro y la certeza de que un mañana mejor se construye, día a día, con actos de bondad.