Sabores que alimentan el alma: Comedor Comunitario FODEN, un espacio que transforma vidas en el sector Urías de Mazatlán

La colaboración del municipio, la Fundación FODEN y las voluntarias de la comunidad permite ofrecer alimento sin costo a decenas de personas

Por: Eunice Arredondo

El trabajo en equipo entre la sociedad civil organizada, las autoridades y el voluntariado de una comunidad pueden ser clave para el desarrollo social y el bienestar colectivo.

Es el caso del comedor comunitario, impulsado por la Fundación FODEN, Formación y Desarrollo de la Niñez, A.C. que en un trabajo colaborativo con el Gobierno de Mazatlán y mujeres del sector Urías han logrado cristalizar el apoyo a decenas de personas en situación vulnerable.

La iniciativa nació hace casi diez años, en otra área del sector Urías; hoy el comedor comunitario se ubica en el espacio del Centro Comunitario del Bienestar en la Tercera Ampliación de Urías en donde cada miércoles y viernes se ofrecen alimentos calientes sin costo a más de cien personas.

“Regularmente aquí se atiende de 80 a 120 comidas, tanto para comer aquí como para personas enfermas o con discapacidad que no pueden venir, viene su familia y les llevan el alimento, en el comedor se recibe a personas de Urías y de otras zonas que tienen necesidad, el alimento es totalmente gratuito”, explica Armida Leal Silva, encargada del CECOBI.

Una mesa para todos, la comunidad de Urías se une en torno al comedor comunitario

FODEN proporciona el alimento, que a su vez es donado por sus benefactores; el Ayuntamiento de Mazatlán, a través de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Social mantiene y administra el espacio del CECOBI y las voluntarias ponen las ganas y la sazón.

El menú que se prepara en el comedor comunitario varía según las donaciones que recibe FODEN y sobre esas opciones trabajan los profesionales de la nutrición para organizar las opciones de comidas calientes que recibirán los usuarios.

“Tenemos nutriólogas que nos proporcionan un menú cada semana, varía según las donaciones, pero siempre se prepara con proteínas como pollo y carne, e incluye agua fresca y tortillas. Tenemos apoyo para toda la familia y tratamos de apoyar a la comunidad con otros ejes que les beneficien aparte de la alimentación”, señala Yesenia Mayorquín, trabajadora social de la Fundación.

Cocinando juntas fortalecen la unión vecinal

Para que este proyecto sea posible es fundamental la participación de la comunidad. Las voluntarias Bianca, Guadalupe, Cindy, Cinthia y Lourdes son vecinas del sector Urías que decidieron unirse y colaborar para que las familias más vulnerables reciban este apoyo.

A este grupo se une Mariam Montes, colaboradora de FODEN que también apoya directamente en el comedor comunitario.

Los miércoles y viernes realizan las labores del hogar y todas sus responsabilidades como de costumbre, pero se apuran para ir a cocinar con mucho amor para su comunidad. La gestión del comedor, sin duda, fomenta el sentido de pertenencia y responsabilidad compartida.

“Tuvimos la oportunidad de que el Ayuntamiento nos proporcionara el espacio para que aquí mismo las instalaciones sean más cómodas para que las voluntarias guisen el alimento para las personas, les queda muy rico y lo hacen con amor”, asegura Yesenia.

La iniciativa del comedor comunitario no sólo contribuye en el sector Urías a mejorar la alimentación de decenas de niños, jóvenes y adultos en situación vulnerable, también es un espacio de convivencia que ayuda a combatir la soledad y el aislamiento de algunos usuarios.

Este proyecto fortalece los vínculos entre las personas, compartir la comida puede ser un momento de apoyo emocional donde los usuarios comparten sus historias y se solidarizan en momentos difíciles creando lazos más fuertes y un sentido de comunidad.

Ubicación del Comedor Comunitario FODEN

Calle Estadio #208, Tercera Ampliación de Urías en las Instalaciones del CECOBI.

Horarios:

Miércoles y viernes de 12:30 a 1:30 pm.