¿Puede el Gobierno quedarse con los bienes de un fallecido en México?

Cuando una persona fallece y deja una casa, terrenos, cuentas bancarias o cualquier patrimonio, muchas familias creen que pueden reclamar la herencia en cualquier momento. Sin embargo, si no hay testamento, la ley define quién hereda y cómo se reparten los bienes

Por: Juan Méndez

Cuando una persona fallece y deja propiedades, cuentas bancarias o vehículos, muchas familias creen que los bienes pueden mantenerse intactos indefinidamente. Sin embargo, en México sí existe un plazo legal para hacerlo y si nadie inicia el trámite, los bienes eventualmente pueden pasar al Gobierno, recalcando la importancia de tener un testamento.

La legislación mexicana señala que cuando una persona fallece sin dejar un testamento válido, se abre de manera automática un proceso denominado sucesión intestada o sucesión legítima. De esta forma, no implica que el Estado tome posesión inmediata de una casa, dinero o herencia, pero si se deben tomar ciertas consideraciones.

Si no aparece ningún heredero o no hay testamento, se buscará al familiar que tiene derecho a estos bienes. Así, la familia tiene en términos generales hasta 10 años para reclamar una herencia. Después de ese tiempo, si nadie ha conseguido los bienes, el Estado puede iniciar el procedimiento para apropiarse de ellos.

Así es la sucesión de los bienes. Foto: Cortesía

Orden de herederos según la ley mexicana

En primer lugar, la ley reconoce a los descendientes directos: hijos, y en su caso, nietos, cuando alguno de los primeros haya fallecido antes. Este criterio se denomina derecho de representación. Junto con los descendientes, el cónyuge también puede heredar, y si había un concubinato reconocido, esa persona también tiene derechos.

Cuando no hay descendientes ni cónyuge, la ley da paso a los ascendientes, como padres y abuelos. Después de ellos, la herencia se dirige hacia parientes colaterales hasta el cuarto grado, entre ellos hermanos y sobrinos. Si ninguna de estas personas puede acreditar parentesco dentro de los grados previstos, la herencia se adjudica al Estado.

La llamada “acción de petición de herencia” prescribe normalmente en 10 años contados desde la fecha de fallecimiento de la persona. Durante ese periodo, los posibles herederos pueden iniciar el juicio sucesorio para reclamar lo que les corresponde. Sin embargo, en algunos estados del país el plazo puede ser menor.

Se buscarán a los familiares antes de apropiarse de los bienes. Foto: Cortesía

¿Cómo se determina quién puede heredar?

Después de la apertura de la sucesión intestada, se inicia un procedimiento para identificar y convocar a los posibles herederos. Para acreditar el parentesco se requieren actas de nacimiento, matrimonio y defunción, así como documentos complementarios que demuestren la relación jurídica con el fallecido.

Durante el procedimiento se elaboran un inventario y un avalúo de los bienes, se revisan las deudas y cargas del fallecido y se determina cómo se adjudicarán los bienes conforme al orden legal. La normativa reconoce que ciertos familiares tienen derecho a recibir una parte mínima de la herencia, como descendientes cónyuges.

Si después de convocar y buscar a los posibles herederos no se identifica a ningún familiar hasta el cuarto grado, la ley ordena que la herencia pase al Estado o a instituciones públicas definidas por cada entidad federativa, generalmente administrado a través del DIF u otros organismos de asistencia.

Solo cuando se agotaron las opciones es cuando el Estado se queda con los bienes. Foto: Cortesía

¿Qué pasa si hay testamento?

Cuando existe un testamento, el proceso suele ser mucho más rápido y menos conflictivo. El testamento es el documento donde una persona deja por escrito cómo quiere repartir sus bienes después de morir. Tener testamento evita muchos problemas familiares porque deja clara la voluntad de quien falleció y facilita los trámites legales.

Además, el proceso puede resolverse directamente con un notario siempre que todos los herederos sean mayores de edad, estén de acuerdo y no existan conflictos sobre los bienes. En ausencia de testamento, la legislación determina de manera estricta quién hereda y en qué proporción, lo que puede generar disputas.

Además, no todos los bienes pasan automáticamente por juicio sucesorio. Por ejemplo, el dinero de una AFORE se entrega directamente a los beneficiarios registrados, así como con seguros de vida y algunas cuentas bancarias. Por eso, es vital dejar todo en orden para la seguridad de los herederos.

Tramita tu testamento para evitar problemas. Foto: Cortesía