De Escuinapa para Mazatlán y para el mundo: el camarón seco del compadre Erick que está conquistando a los turistas

Casi 50 años de tradición respaldan a la familia Flores Pérez en Mazatlán. Con esfuerzo y pasión, han convertido su carreta en un ícono de éxito y calidez en el corazón del centro histórico y este verano es el epicentro de la venta de camarón seco en el puerto

Por: Eunice Arredondo

Si visitas el corazón del Centro Histórico de Mazatlán esta temporada vacacional, es imposible ignorar la escena en la esquina de Leandro Valle y Benito Juárez.

Frente al Mercado Pino Suárez, una pequeña carreta ha desatado una verdadera fiebre entre locales y turistas: el "boom" del camarón seco del compadre Erick y la familia Flores Pérez.

En los últimos meses, las ventas han experimentado un crecimiento vertiginoso. Lo que comenzó hace 45 años como un puesto tradicional de dulces y los famosos malvaviscos de coco "suaves", se ha convertido hoy en el epicentro de la demanda de camarón seco en el puerto.

El producto, traído directamente desde las comunidades pesqueras de Escuinapa, se ha vuelto el "souvenir" obligado para quienes visitan la ciudad este verano.

El camarón seco traído a Mazatlán directo de Escuinapa es un producto muy solicitado este verano en la carreta del compadre Erick y su familia

“Tenemos clientes que vienen de Atlanta, de Tulúm, de Nicaragua, es impresionante como desde Escuinapa llega a Mazatlán y de aquí se lo llevan a muchas partes del mundo, les digo a las personas quisiera ser un camarón para irme en el equipaje hasta allá”, dice Erick con una sonrisa.

Un éxito viral que se traduce en filas interminables

El fenómeno tiene nombre y apellido: Erick Flores Pérez. Gracias a su carisma y a una forma única de preparar y despachar el producto, que ha cautivado a miles en redes sociales, la carreta se ha transformado en una parada obligatoria.

El impacto digital ha sido inmediato: los turistas llegan buscando el sabor del camarón, pero se quedan atraídos por la energía del lugar.

Largas filas de clientes locales y turistas se forman a diario en la carreta del compadre Erick en el centro de Mazatlán

La demanda es tal, que la escena diaria es de largas filas que parecen no terminar. Los clientes esperan pacientemente no solo para adquirir este producto artesanal de alta calidad, sino para vivir la experiencia de ser atendidos por Erick, grabarse con él para sus redes sociales o pedirle saludos para sus ciudades de origen.

El trabajo familiar: la clave del abastecimiento

Detrás de este repunte, hay una logística familiar incansable. El papá de Erick y sus sobrinos forman un equipo de batalla que trabaja a marchas forzadas para poder surtir a la marea de compradores que llega diariamente.

A pesar de los esfuerzos, muchas veces las manos no son suficientes para atender el frenesí de clientes que buscan llevarse un pedazo de Mazatlán en sus maletas.

La calidez de la atención y la calidad del producto de la carreta de la familia Flores Pérez ha permitido que este negocio cumpla casi medio siglo de vida en Mazatlán

Este "boom" de verano no es casualidad; es la combinación perfecta entre un producto regional de excelencia, proveniente del esfuerzo de los pescadores de Escuinapa, y una estrategia de atención al cliente que ha modernizado la venta tradicional.

Mientras las vacaciones de verano continúan, la carreta de los Flores Pérez se consolida como el gran protagonista del comercio local.

Para el turista, llevarse el camarón del compadre Erick es más que una compra; es llevarse la garantía de calidad, el sabor del puerto y el recuerdo de una atención que, este verano, está rompiendo todos los récords de ventas en el Centro Histórico.