Con el apoyo de su hermana, quien le provee mercancía fresca desde Culiacán, José Chaidez construyó un negocio familiar que hoy es referencia para los clientes más exigentes en Quilá.
Por: Erick Valenzuela
José Guadalupe Chaidez Arredondo pasó 12 años radicando en Culiacán, lejos de su lugar de origen. Trabajó como conductor de Uber, se movía todos los días entre el tráfico de la ciudad, y ahí construyó una vida que daba por hecha, nunca pensó que tendría que dejarla atrás.
Pero el tema de seguridad le cambió el rumbo, y de un día para otro tuvo que regresar al lugar donde nació: la sindicatura de Quilá.
Fue un cambio de 360 grados que nos agarró a todos desprevenidos", recuerda para Tus Buenas Noticias.
Un nuevo comienzo, una nueva oportunidad
Ahí es donde entra el resto de su historia. Antes de conducir, José había pasado más de diez años dedicado a la venta de fruta y verdura.
Ese oficio, se cruzó con el camino de su hermana, quien ya se dedicaba a repartir verdura a otros negocios. De esa coincidencia nació “Frutería Chaidez”, hace ya un año y siete meses.
Hoy vive un presente distinto, pero no menos exigente. Este local, ubicado sobre la calle Norte, a unos metros de la escuela primaria Mariano Romero, abre los siete días de la semana, de siete de la mañana a nueve de la noche, y lo hace acompañado de su esposa.
Su hermana sigue siendo quien le trae la mercancía fresca desde Culiacán, así pues, ella entrega, él vende, y entre ambos sostienen el negocio.
Lo más fresco, lo más rico
Hay de todo: manzana, plátano, tomate, brócoli, coliflor, lo que no puede faltar en ninguna cocina. José sabe que ahí está su fortaleza, en vender lo que la gente necesita todos los días, sin importar si el negocio es grande o pequeño.
Con el tiempo llegó también algo que no se compra… la confianza de una clientela que ya lo busca a él directamente, porque sabe que va a encontrar calidad y buen trato.
Los “frutos” de su trabajo
Lo que más le da satisfacción, dice, es poder sacar adelante a sus hijos sin que les falte nada, gracias a su propio esfuerzo. Sobre el futuro prefiere no adelantarse; hay planes, pero se construyen paso a paso.
Aquí a veces se cierra una puerta, pero se abren dos. Siempre hay días buenos, días malos, pero hay que dar la cara, salir adelante con la familia y sacar el día", cierra.