Don Fer convirtió un basurero en uno de los restaurantes más queridos de La Cruz de Elota

Durante más de dos décadas, Gorditas Don Fer ha conquistado a vecinos y visitantes de La Cruz de Elota. Lo que comenzó como un pequeño negocio familiar hoy es un referente gastronómico que combina tradición, historia y perseverancia.

Por: Yolanda Tenorio

LA CRUZ, Elota. Hay negocios que venden comida y otros que también cuentan la historia de una comunidad. Ese es el caso de Gorditas Don Fer, un restaurante familiar que desde hace más de 20 años forma parte de la identidad gastronómica de La Cruz de Elota, gracias a sus recetas tradicionales, tortillas hechas al momento y una historia marcada por el trabajo y la perseverancia.

Fernando Vicencio Ramírez y su esposa, Norma Patricia Rodríguez Osuna, iniciaron este proyecto en 2005 con un objetivo sencillo: sacar adelante a su familia. Con el tiempo se sumó su hija María Fernanda, consolidando un negocio que hoy recibe diariamente a clientes de distintos municipios de Sinaloa.

"Es un negocio completamente familiar y todo lo hacemos con mucho cariño", comparte Fernando.

Gorditas don Fer, ofrece una variedad de guisos aunque su lema es "cómo el cliente las pida", pues hay quienes llevan sus propias ideas

De un terreno abandonado a uno de los restaurantes más conocidos de Elota

El éxito de Gorditas Don Fer no llegó de la noche a la mañana.

Tras perder el primer local donde comenzaron a vender sus alimentos, la familia tuvo que buscar un nuevo lugar para continuar con el negocio. Encontraron una construcción abandonada frente a la estación del ferrocarril que, lejos de parecer una oportunidad, era un espacio lleno de basura y sin servicios básicos.

Lo que para muchos representaba un problema, para ellos fue el inicio de una nueva etapa.

Durante semanas trabajaron para instalar drenaje, electricidad, agua potable, pisos, baños y techumbre, realizando toda la inversión con recursos propios.

Aquel sitio olvidado terminó convirtiéndose en uno de los restaurantes más visitados de La Cruz de Elota.

Así se encontraba el lugar cuando don Fernando Villavicencio y su esposa Norma Patricia Rodríguez Osuna, decidieron darle una transformación

Las gorditas que hicieron famoso a Don Fer en La Cruz de Elota

Aunque al principio únicamente vendían tacos, fueron los propios clientes quienes impulsaron el crecimiento del menú.

Una sugerencia cambió el rumbo del negocio.

"¿Por qué no hacen gorditas con asientos?", les preguntó un cliente.

La idea fue todo un éxito.

Hoy, las gorditas con asientos son el sello de la casa y pueden disfrutarse con chicharrón, machaca, pollo, bistec, papa, rajas, marlín, cochinita pibil, frijoles o requesón.

El menú también incluye quesadillas, tostadas, tacos y otros platillos preparados al gusto del comensal.

Todas las tortillas continúan elaborándose al momento, una tradición que la familia mantiene desde sus inicios.

Un restaurante donde también se conserva la historia de La Cruz de Elota

Además de su cocina, Gorditas Don Fer guarda un atractivo poco común.

Con el paso de los años, vecinos y clientes comenzaron a donar fotografías antiguas, herramientas, metates, ruedas de carreta y objetos tradicionales que hoy decoran el restaurante.

Cada pieza cuenta parte de la historia del municipio y convierte al establecimiento en una especie de museo comunitario donde la gastronomía y la memoria local conviven en un mismo espacio.

Más de 20 años impulsando la economía y el turismo gastronómico en Elota

El crecimiento del negocio también se refleja en el empleo que genera.

Lo que comenzó como un pequeño proyecto familiar hoy brinda trabajo a seis personas y continúa siendo uno de los lugares más recomendados por quienes visitan La Cruz de Elota.

Fernando reconoce que han enfrentado momentos difíciles, pero asegura que el respaldo de los clientes les ha permitido salir adelante.

Actualmente reciben tanto a habitantes del municipio como a visitantes provenientes de Mazatlán, Culiacán y otras ciudades.

Con mucho amor y paciencia, la familia Villavicencio logró convertir este lugar abandonado, en espacio acogedor conservando su originalidad

La invitación de Gorditas Don Fer para descubrir La Cruz de Elota

Para la familia Vicencio Rodríguez, cada visitante representa también una oportunidad para mostrar la riqueza turística del municipio.

Además de disfrutar un desayuno tradicional, invitan a recorrer destinos como Bellavista, Celestino Gasca y otras comunidades cercanas, donde es posible encontrar playas, áreas para acampar, hoteles y búngalos.

Después de más de dos décadas, Gorditas Don Fer demuestra que el éxito de un negocio no solo depende de una buena receta, sino del trabajo constante, la cercanía con la gente y el orgullo por compartir la identidad de La Cruz de Elota.

De vender solo tacos a ofrecer una amplia variedad de platillos, el negocio de Fernando ha evolucionado hasta generar seis empleos directos.