Estudiantes de COBAES 27 aprenden Lengua de Señas para incluir a compañeros con discapacidad auditiva

Las y los egresados del del grupo 605 matutino del COBAES 27 aprendieron Lengua de Señas Mexicana para comunicarse con dos compañeros con discapacidad auditiva, demostrando que la empatía, el respeto y la inclusión también se aprenden en las aulas

Por: Juan Madrigal

Culiacán, Sinaloa. - Hay enseñanzas que no aparecen en los libros, pero que dejan huella para toda la vida. La generación 2023-2026 del grupo 605 matutino del plantel 27 "Lic. Rodolfo Monjaraz Buelna" del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (COBAES) se despide de las aulas con una de esas lecciones: demostrar que la inclusión se construye con acciones sencillas, voluntad y un profundo respeto por los demás.

Una generación que eligió incluir deja en COBAES 27 un legado de empatía, amistad y respeto por la diversidad. Foto: COBAES

La amistad encontró un nuevo lenguaje y cambió la vida de todo un salón

Durante tres años, las y los estudiantes decidieron aprender Lengua de Señas Mexicana para comunicarse con Alexander Serrano Ruiz y Cristian Yair Villa Villa, dos de sus compañeros con discapacidad auditiva.

Lo que inició como un gesto para facilitar la convivencia terminó convirtiéndose en una experiencia que fortaleció la amistad, el compañerismo y el sentido de comunidad dentro del salón de clases.

Yamileth Valentina Inzunza Félix, Marian Ortiz Jaime, Carlos Alejandro Lara Ibarra y Sergio Adrián Quiroz Salazar compartieron que nunca quisieron que Alexander y Cristian se sintieran aislados. Por ello, poco a poco aprendieron señas para conversar con ellos, participar juntos en actividades escolares y hacerles saber que siempre formaban parte del grupo.

"Queríamos que se sintieran incluidos, que pudieran convivir con todos y que supieran que podían contar con nosotros", expresaron los jóvenes, quienes reconocieron que esta experiencia les enseñó a mirar más allá de las diferencias y a descubrir que la comunicación también puede construirse desde la empatía y la disposición de aprender.

Al concluir esta etapa, hicieron un llamado a otras y otros estudiantes para seguir construyendo escuelas más incluyentes.

"Intenten apoyar como nosotros apoyamos a nuestros compañeros; acérquense, comuníquense con ellos y, ante cualquier situación, bríndenles su apoyo", expresaron.

Alexander Serrano Ruiz y Cristian Yair Villa Villa inspiraron a toda una generación a demostrar que la inclusión comienza con el deseo de comunicarse. Foto: COBAES

Para Olga Lidia Valdez Muro, maestra del Departamento de Intervención y Apoyo Psicopedagógico del COBAES 27, el éxito de esta experiencia ha sido posible gracias al compromiso de toda la comunidad educativa.

Explicó que desde el ingreso de estudiantes con alguna discapacidad o barrera para el aprendizaje se realiza un acompañamiento cercano, en coordinación con la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) y las familias, para conocer sus necesidades y favorecer su integración.

La docente destacó que la respuesta de las y los estudiantes ha sido ejemplar. Lejos de marcar diferencias, mostraron interés por aprender Lengua de Señas Mexicana y hacer de la comunicación una herramienta para construir relaciones basadas en el respeto, la solidaridad y la colaboración.

"Los muchachos son canalizados al Departamento por la USAER de secundarias. Al inicio se realiza una entrevista con los padres de familia para conocer las habilidades con las que cuentan y ubicarlos, de acuerdo con sus necesidades, en los diferentes grupos que tenemos", explicó la maestra.

Finalmente, Olga Lidia Valdez Muro agradeció el respaldo de estudiantes, docentes y autoridades escolares por hacer de la inclusión una realidad cotidiana dentro del plantel.

Porque cuando una generación decide aprender el lenguaje del otro, no solo rompe barreras de comunicación: también demuestra que la empatía puede convertirse en el aprendizaje más valioso que una escuela deja para la vida.

Más allá de las calificaciones y los diplomas, la generación 2023-2026 del grupo 605 matutino del COBAES 27 se lleva una enseñanza que difícilmente se olvida: comprender que incluir también es aprender el lenguaje del otro.

La generación 2023-2026 del grupo 605 matutino del COBAES 27 demostró que la inclusión también se aprende y deja un legado de amistad que permanecerá más allá de la graduación. Foto: COBAES

Alexander y Cristian encontraron compañeros que decidieron acercarse a su mundo, mientras que el resto del grupo descubrió que la empatía tiene el poder de derribar barreras que parecían invisibles.

Ese es, quizá, el legado más valioso que dejan al despedirse de las aulas: demostrar que una escuela no solo forma estudiantes, sino también personas capaces de construir una sociedad donde nadie se quede fuera.

Recomendamos