Mambba Sushi Express: el legado de Frank Escobar en el sushi de Culiacán

Fue parte de la primera generación de susheros de la ciudad. Hoy, con Mambba Sushi Express, vende en el Centro los mismos rollos clásicos que ayudaron a convertir al sushi en uno de los platillos favoritos de los culichis.

Por: Jacqueline Sánchez Osuna

Cuando el sushi comenzó a abrirse camino en Culiacán, todavía era una novedad.

A finales de los años noventa y principios de los dos mil, apenas unos cuantos negocios apostaban por una cocina que llegaba desde Japón y que poco a poco comenzaba a fusionarse con el gusto sinaloense. Nadie imaginaba entonces que terminaría convirtiéndose en uno de los platillos más populares de la ciudad.

Frank Escobar estuvo ahí desde el principio. Primero limpiando, después preparando arroz y más tarde detrás de la barra, aprendiendo un oficio que con los años se convertiría en su forma de vida.

Su historia comenzó en algunos de los primeros establecimientos de sushi que existieron en Culiacán, cuando este platillo apenas daba sus primeros pasos entre los culichis.

Frank Escobar es pionero del Sushi en Culiacán

Frank Escobar trabaja diariamente con la creación y venta de sushi expres en el Centro de Culiacán.

"Yo soy de la primera generación", cuenta con sencillez, aunque sabe que forma parte de quienes ayudaron a popularizar una comida que hoy parece inseparable de la identidad gastronómica local.

A lo largo de más de dos décadas trabajó en distintos restaurantes, tomó cursos de gastronomía, abrió negocios propios y viajó a California para especializarse y compartir sus conocimientos en cocina japonesa.

Sin embargo, mientras la industria del sushi evolucionó hacia propuestas cada vez más elaboradas, Frank decidió mantenerse fiel a los sabores que dieron origen a todo.

Por eso los rollos que hoy ofrece a través de Mambba Sushi Express son los clásicos de siempre: California, Mar y Tierra, naturales o empanizados. Los mismos que conquistaron a los primeros aficionados y que continúan siendo de los más solicitados por los clientes.

"Son los básicos", explica. Y precisamente ahí radica buena parte de su éxito.

Una nueva opción para todos en la ciudad

Mambba Sushi Express ofrece sushis de forma ágil y siempre listo para llevar.

La vida empresarial no siempre ha sido sencilla. La pandemia lo obligó a cerrar un negocio. Más tarde abrió un local de sushi y después otro, pero la inseguridad terminó afectando sus proyectos. Incluso una carreta que había acondicionado para vender sushi tuvo que dejarla atrás tras enfrentar intentos de extorsión.

Lejos de rendirse, decidió hacer algo distinto. Tomó sus charolas de sushi y salió a buscar a los clientes.

Así nació la etapa más reciente de Mambba Sushi Express, un concepto práctico y accesible que hoy puede encontrarse en las afueras del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC) y del Centro de Atención al Trabajador (CAT), donde diariamente atiende a estudiantes, artistas, trabajadores y personas que buscan una comida rápida y de calidad.

El impacto de la pandemia en su negocio

Muchos de sus clientes llegan atraídos por el precio. Otros por la rapidez. Pero también están quienes regresan porque saben que detrás de cada rollo hay alguien que conoce la historia del sushi en Culiacán desde sus orígenes.

Frank no presume ser pionero. De hecho, ni siquiera le gusta mucho la palabra "suchero". Prefiere los términos japoneses que aprendió durante años de trabajo y estudio. Pero reconoce con orgullo haber formado parte de una generación que abrió camino para cientos de negocios que llegaron después.

Mientras algunos emprendedores esperan tener el local perfecto para comenzar, él cree que los proyectos deben arrancar con lo que se tiene a la mano. Esa filosofía es la que hoy mantiene vivo a Mambba Sushi Express.

Porque para Frank Escobar el sushi nunca ha sido solamente un negocio. Es un oficio que ha acompañado gran parte de su vida. Y también una pequeña porción de la historia gastronómica de Culiacán que todavía puede encontrarse, todos los días, sobre una banqueta del Centro.