Estudiantes de Pradera Dorada barren estereotipos en Mazatlán y limpian el planeta con escoba ecológica

Alumnos de quinto grado de la Primaria Bicentenario de la Independencia ganan el primer lugar de “Juguemos a Emprender”, iniciativa de Proeduca Sinaloa IAP con su Eco Ecoba Kids, una escoba ecológica hecha con plástico PET que reciclan en su escuela

Por: Eunice Arredondo

Una escoba ecológica, fabricada con plástico PET, un palo de madera reutilizable, alambre y pintura, fue el proyecto ganador de “Juguemos a Emprender”, iniciativa de Proeduca Sinaloa IAP en su cuarta edición en el municipio de Mazatlán.

Eco Ecoba Kids es el nombre de la miniempresa creada por alumnos de quinto grado de la Escuela Primaria Bicentenario de la Independencia, ubicada en el sector Pradera Dorada, para participar en este programa que busca despertar el espíritu emprendedor en los estudiantes.

La maestra Wendy Polett Toledo Fuentevilla, subdirectora de gestión de la primaria, explica en entrevista con Tus Buenas Noticias, que este proyecto se trabajó durante el ciclo escolar que concluye, con apoyo de los profesores de los grupos de quinto grado y todos los alumnos de esos salones.

“Son cuatro alumnos los que participaron como representantes, pero en el proyecto trabajaron todos los niños de quinto grado, la preparación fue en la escuela durante varias semanas estuvieron elaborando el proyecto, de hecho a nivel escuela se hicieron diferentes productos en todos los grupos, pero se sabe que son los de quinto los que pasan al concurso”, señala.

Los alumnos de quinto grado de la primaria Bicentenario de la Independencia pusieron manos a la obra para crear la Eco Ecoba Kids, su proyecto para la iniciativa Juguemos a Emprender

Al buscar un producto o servicio amigable con el medio ambiente y con responsabilidad social, los alumnos buscaron opciones y de la lluvia de ideas surgió una que los convenció: una escoba ecológica.

“Es una escoba que se hace con nueve botellas de plástico recicladas, un palo reutilizable, alambre, pintura y mucha creatividad, lo pensaron porque ya tienen una recolección de PET y había mucho material”.

Con asesoría de personal de Proeduca Sinaloa, supervisión de sus profesores, apoyo de todos los compañeros e ideas incluso del personal de intendencia del plantel, los pequeños se dieron a la tarea de crear un primer prototipo.

Conforme fueron pasando las semanas, ese prototipo se fue mejorando a prueba y error, hasta tener un producto de calidad, creado por los niños, que cumplía con el aspecto estético y de funcionalidad, para venderlo en su miniempresa.

De PET reciclado a conciencia social

Pero los estudiantes fueron aún más allá, en el proceso de creación de la escoba ecológica observaron que algunos compañeros no estaban acostumbrados a barrer, por seguir el estereotipo de que solo las mujeres barren o, en el caso de la escuela, que esa actividad le corresponde solo al intendente.

Durante el proceso de creación de la escoba ecológica los niños incorporaron el slogan "Barriendo estereotipos y limpiando el planeta"

Entonces, los pequeños decidieron incorporar un slogan a su producto: “Barriendo estereotipos y limpiando el planeta”, haciendo alusión a que la limpieza nos compete a todos.

El proyecto incluyó también la creación de trípticos informativos, el montaje de un stand y una presentación verbal para el día del evento, realizado en un hotel de Mazatlán.

Defendiendo su producto en “Juguemos a Emprender”

Doce equipos de igual número de primaria de Mazatlán acudieron a la presentación de proyectos del programa “Juguemos a Emprender”, cada grupo de alumnos con un producto o servicio en el que trabajaron durante 12 sesiones.

A los chicos de la Primaria Bicentenario de la Independencia les tocó el turno número nueve para la presentación, en tanto, los estudiantes de las 11 escuelas restantes recorrían cada stand para conocer las propuestas del resto de los emprendedores.

Cuando llegó el turno de presentar el proyecto ante el jurado, conformado por empresarios locales, los alumnos de la Primaria Bicentenario: Dante, Karen, Blanca y Ermila, sorprendieron a los asistentes iniciando con un sketch, con el que, a través de una situación real, introdujeron su producto y explicaron su slogan.

Durante la presentación de su proyecto, los niños realizaron un sketch y convencieron al jurado con la explicación de su producto

“Iban preparados con su guion como todos unos empresarios, llevaban trípticos donde venía explicado el proceso de elaboración de la escoba y ya estaban listos para participar, para defender su producto”, asegura la maestra.

Al final de la presentación el jurado realizó preguntas y luego vino el resultado que emocionó no solo a los niños, sus maestras también sintieron la satisfacción y la felicidad de lograr un primer lugar en este programa en el que han participado desde su primera edición en Mazatlán.

“Primero es la satisfacción para los niños, que es lo más importante porque ellos se motivan a participar en más concursos, además de que se llevan la experiencia y ese granito de arena de decir posiblemente de grande puedo emprender, y como escuela nos motiva a seguir participando”.

Una comunidad de pequeños emprendedores

La competencia fue reñida, los proyectos interesantes y la convivencia entre los estudiantes una experiencia que los motiva a continuar creciendo, proponiendo ideas y trabajando para concretarlas dentro de su comunidad escolar.

Así los estudiantes del sector Pradera Dorada lograron construir desde cero un producto, integrar su pequeña empresa y al final del día llevarse además del reconocimiento, la ganancia por 20 escobas ecológicas vendidas en su stand de “Juguemos a Emprender”.

Al finalizar el evento, los estudiantes lograron vender 20 escobas ecológicas creadas por ellos en su proyecto de Juguemos a Emprender

En Mazatlán, la innovación no solo llega desde los grandes; también nace en el aula, cuando los niños convierten el reciclaje en oportunidad y la limpieza en un compromiso compartido.

Con la “Eco Ecoba Kids”, estos estudiantes de quinto grado demostraron que emprender puede ser también aprender a cuidar del medio ambiente mediante, el reciclaje de PET y de la comunidad al romper estereotipos sobre quién debe barrer.

Su triunfo en “Juguemos a Emprender” no solo premia un producto, sino una forma de ver el mundo: la que transforma la creatividad en conciencia, y la que recuerda que el cambio empieza con ideas sencillas, pero con impacto real.