Niños y niñas de Culiacán regalan lección de paz: Agradecen a la Guardia Nacional con cartas y comida

Niños y niñas de cuarto grado de la Primaria Jorge González, en el fraccionamiento Los Ángeles, reconocieron la labor de la Guardia Nacional con cartas, alimentos y mensajes de agradecimiento como parte de un proyecto de paz

Por: Francisco Castro

Culiacán, Sinaloa.- En una mañana distinta y cargada de emoción, alumnos de cuarto grado de la Primaria Jorge González, ubicada en el fraccionamiento Los Ángeles, convirtieron la gratitud en una poderosa lección de paz y empatía.

Frente al plantel educativo, niñas, niños, madres de familia y docentes recibieron a elementos de la Guardia Nacional con carteles, cartas de agradecimiento, fruta, tortas y bebidas preparadas especialmente para ellos.

Los alumnos elaboraron cartas, carteles y entregaron alimentos y bebidas a elementos de la Guardia Nacional como muestra de agradecimiento.

Además de una entrega simbólica, el gesto representó la culminación de un proyecto escolar enfocado en la construcción de la paz desde las aulas y los hogares.

Una enseñanza que nació en el salón de clases

La maestra Magaly Sagaste explicó que la actividad formó parte del proyecto trimestral “Construcción de la Paz”, desarrollado con sus 40 alumnos de cuarto grado en el fraccionamiento ubicado al nororiente de Culiacán.

“El objetivo es que los niños desarrollen habilidades y sean conscientes de la importancia de generar paz en la escuela, en la comunidad y en todos los espacios donde convivimos”, compartió.

Como parte de ese aprendizaje, los alumnos reflexionaron sobre quiénes realizan acciones para brindar tranquilidad a la sociedad y coincidieron en reconocer a los elementos de la Guardia Nacional que diariamente realizan labores de vigilancia y seguridad.

La iniciativa formó parte del proyecto escolar “Construcción de la Paz”, enfocado en fomentar empatía, respeto y participación comunitaria desde la infancia.

"Los niños entendieron que ellos dejan a sus familias para cuidar las nuestras. Queríamos que sintieran que su esfuerzo también es valorado", expresó la docente.

Cartas, comida y trabajo en equipo

La actividad también logró involucrar a madres y padres de familia, quienes colaboraron revisando las cartas elaboradas por los infantes, apoyando con ortografía, redacción y preparación de los alimentos.

La directora del plantel, América Flores, respaldó la iniciativa junto al personal docente, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre escuela y comunidad.

Cada detalle fue preparado con dedicación: desde los mensajes escritos a mano hasta los alimentos caseros entregados a los elementos que arribaron en sus unidades al exterior de la escuela.

“Queríamos que, aunque fuera por un día, ellos no tuvieran que gastar de su bolsillo para comer”, comentó la maestra Magaly.

“Gracias por su compromiso, disciplina y esfuerzo y todo el amor con el que desempeña su labor… Que su camino esté siempre protegido y que pronto podamos compartir juntos el orgullo de haber devuelto la paz a nuestra comunidad”, añadió. 

Sembrar empatía para transformar la comunidad

Más allá de los obsequios, el proyecto buscó cambiar perspectivas y sembrar valores en las nuevas generaciones.

La docente señaló que muchas veces los niños crecen escuchando comentarios negativos hacia quienes realizan labores de seguridad, por lo que consideró importante fomentar el respeto y la empatía desde temprana edad.

“Si queremos cambios en nuestra sociedad, tenemos que empezar por nosotros mismos y por quienes tenemos más cerca: nuestros alumnos, las familias y la comunidad”, afirmó.

Entre sonrisas, saludos y mensajes escritos con letra infantil pero con enorme significado, la actividad dejó claro que la construcción de la paz también comienza con pequeños actos de reconocimiento y humanidad.