A los 21 años Dorely Medina investiga para el futuro de los astronautas y ya llegó a la NASA

La primera mexicana en recibir el Global Rising Star Award creció haciendo preguntas sobre cómo funcionaba el mundo. Hoy estudia Medicina, investiga la salud humana en el espacio y sueña con representar a México en una misión espacial.

Por: Jacqueline Sánchez Osuna

Hay niños que preguntan por qué llueve, otros quieren saber cómo vuelan los aviones. Dorely Medina quería entenderlo todo.

Cuando era pequeña, los juguetes favoritos de aquella niña no eran muñecas ni videojuegos. Eran los juegos de química, los experimentos y los libros. Mientras otros niños pedían regalos tradicionales, ella pedía telescopios, enciclopedias y cualquier cosa que le ayudara a comprender el mundo que la rodeaba.

Su mamá, Doris Leal, recuerda que la casa terminaba convertida en un laboratorio improvisado. Había colores, sustancias, apuntes y preguntas por todas partes. Preguntas que muchas veces ella misma no sabía responder.

Pero encontró una estrategia mejor.

En lugar de decir "no sé", respondía: "vamos a descubrirlo juntas", comenta para Tus Buenas Noticias.

Sin saberlo, estaba alimentando una de las mentes científicas jóvenes más prometedoras de México.

Dorely Medina se convierte en referente de la ciencia en México

Dorely Medina visitó Culiacán para participar en el SUMAFEST 2026 llevado a cabo por Suma Sociedad Unida.

Años después, aquella niña curiosa se convirtió en estudiante de Medicina y encontró una forma de unir dos de sus grandes pasiones: la salud humana y el espacio.

Mientras la mayoría de las personas imagina que la exploración espacial depende únicamente de ingenieros, cohetes y tecnología, Dorely decidió enfocarse en otra pregunta: ¿qué sucede con el cuerpo humano cuando abandona la Tierra?

Esa inquietud la llevó a desarrollar proyectos relacionados con la salud de los astronautas y la medicina aeroespacial. A los 18 años fue seleccionada para participar en el International Air and Space Program, desarrollado en instalaciones vinculadas a la NASA, donde trabajó junto a jóvenes de distintos países en soluciones para la exploración espacial.

La experiencia no fue sencilla.

Era una de las participantes más jóvenes del programa y la única integrante de su grupo proveniente del área médica. Recuerda haber sentido miedo al verse rodeada de estudiantes e investigadores especializados en ingeniería aeroespacial.

Hubo un momento en que incluso quiso regresar a casa. Entonces llamó a su madre.

La respuesta que recibió sigue acompañándola hasta hoy: "Vas a demostrarles que mereces estar ahí". Y lo hizo.

Aquella joven que alguna vez soñó con las estrellas terminó encontrando su lugar entre científicos, investigadores y especialistas que trabajan para construir el futuro de la exploración espacial.

La joven científica impulsa la investigación en medicina aeroespacial

Dorely Medina impulsa la investigación en medicina aeroespacial.

Su crecimiento continuó con investigaciones enfocadas en la adaptación fisiológica de las personas en condiciones extremas y en los efectos que la microgravedad produce en el organismo humano. Su trabajo analiza aspectos que durante décadas fueron poco estudiados en la medicina espacial, particularmente las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres durante los vuelos espaciales.

Ese esfuerzo la llevó a alcanzar un logro histórico: convertirse en la primera mexicana en recibir el Global Rising Star Award, un reconocimiento internacional otorgado por el Space Generation Advisory Council a jóvenes líderes que están transformando la industria espacial a nivel mundial. El premio solo fue concedido a cuatro personas en todo el planeta.

Pero quienes conocen a Dorely saben que los reconocimientos no son lo que más la define.

Lo que la distingue es la convicción de que el conocimiento debe servir para abrir caminos a otros.

Por eso también ha impulsado proyectos para acercar la ciencia a niñas y jóvenes, convencida de que el talento no depende del género ni del lugar donde se nace.

Hoy, con apenas 21 años, estudia para convertirse en médica cirujana mientras continúa desarrollando investigación en biomedicina aeroespacial.

Su meta es seguir representando a México en los escenarios científicos más importantes del mundo y, algún día, participar en una misión espacial.

Sin embargo, quizá su logro más importante ocurrió mucho antes de llegar a la NASA.

Sucedió aquella tarde en que una niña preguntó por qué se encendía la luz de un interruptor.

Y una madre decidió acompañarla a buscar la respuesta.

Porque algunas historias comienzan mirando las estrellas.

La de Dorely Medina comenzó haciéndose preguntas.

Y todavía no deja de buscarlas.