Del histórico Colegio Rosales a la Torre de Rectoría de la UAS que se convirtió en orgullo para Culiacán

La apertura de la nueva sede de Rectoría de la UAS en 2013 no sólo marcó una nueva etapa universitaria, también impulsó el crecimiento y dinamismo del sector norponiente de Culiacán

Por: Victoria Herrera

Culiacán, Sinaloa.- La apertura de la nueva Torre de Rectoría y del campus Rafael Buelna de la Universidad Autónoma de Sinaloa en 2013 representó un momento histórico para la institución y para la ciudad de Culiacán.

Luego del traslado de las oficinas centrales desde el emblemático Edificio Central hacia la entrada de la zona norponiente de la ciudad y con 13 años de historia, la Torre de Rectoría se ha convertido en un verdadero símbolo del sector. 

Es un hecho que además de fortalecer la presencia de la universidad en la ciudad, su llegada impulsó el dinamismo del sector con el movimiento diario de estudiantes, docentes y trabajadores, favoreciendo también el crecimiento urbano y comercial de los alrededores. 

La Torre de Rectoría de la UAS apoyó a que el sector tuviera un mayor dinamismo.

Un origen con más de un siglo

Durante décadas, la administración universitaria funcionó frente a la Plazuela Rosales, en el histórico inmueble que originalmente perteneció al exgobernador Francisco Cañedo y que posteriormente fue adaptado como sede del antiguo Colegio Rosales, que hace 153 años fue el inicio de lo que hoy es la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Con el crecimiento de la universidad, surgió la necesidad de contar con espacios más modernos y funcionales. Fue así como el entonces rector Víctor Antonio Corrales Burgueño trasladó sus oficinas a la nueva Torre de Rectoría, ubicada a un costado del Hospital de la Mujer.

La obra había iniciado años antes durante la administración del exrector Gómez Monárrez, aunque permaneció detenida por falta de servicios públicos y posteriormente fue retomada hasta quedar completamente funcional.

La inversión superior a los 216 millones de pesos permitió construir espacios para Rectoría, Servicios Escolares, Investigación, Posgrado y Vinculación, consolidando un complejo universitario moderno para la comunidad sinaloense.

Mientras tanto, el antiguo Edificio Central fue proyectado para actividades culturales, conservando el legado histórico del Colegio Rosales y manteniendo viva una parte fundamental de la identidad universitaria de Sinaloa.

El edificio central sigue siendo un referente no solo de la vida universitaria, sino de todo Culiacán en el centro de la ciudad.