Diego Jiménez es un emprendedor de Culiacán que hace de la resiliencia su "ingrediente secreto"

Desde Tierra Blanca, Diego Jiménez, creador de El Taco Adobado en Culiacán, demuestra cómo la resiliencia y la pasión pueden transformar cada reto en oportunidad

Por: Francisco Castro

En el interior del Mercadito Tierra Blanca, entre aromas de tortillas recién hechas y carne adobada, se encuentra la historia de Diego Jiménez Acosta, un joven emprendedor de 28 años que ha hecho de la resiliencia su ingrediente secreto. 

Su negocio, El Taco Adobado, cumple un año en este espacio en Culiacán, aunque su trayecto como comerciante comenzó seis años atrás, en 2019, justo antes de que la pandemia trastocara la vida de millones de mexicanos.

El Taco Adobado, de Diego Jiménez, se encuentra en el interior del Mercadito Tierra Blanca. Abre de martes a domingo, de ocho de la mañana a tres de la tarde.

Diego recuerda que su primer local, ubicado en las Quintas, era amplio y con mesas para los clientes. Llegó a emplear hasta seis personas, pero con la llegada del COVID-19 las rentas y los gastos se volvieron insostenibles

“Duré casi dos años cerrado. Fue duro, pero siempre tuve la esperanza de volver, porque a este negocio le tengo mucho cariño”, comparte para Tus Buenas Noticias.

Un concepto inspirado en Los Mochis

Su concepto gastronómico, inspirado en los sabores de Los Mochis —de donde proviene su familia—, encontró terreno fértil en Culiacán.

“Aquí no hay mucho de este estilo de tacos, y la gente lo ha aceptado muy bien. Viene clientela de Mochis y también de aquí de la ciudad”, explica.

El plato más pedido del menú son los tacos semidorados de adobada, que se sirven al gusto, pero también hay quesadillas y planchadas, que pueden ser tanto de maíz como de harina.

Convierte cada obstáculo en una lección

El camino no ha sido sencillo. Diego confiesa que uno de sus mayores retos ha sido encontrar un equipo de trabajo comprometido.

A pesar de los altibajos, muchas veces ha atendido solo el negocio, de martes a domingo, desde las 8 de la mañana a las tres de la tarde. Sin embargo, lejos de rendirse, ve cada obstáculo como una lección.

Ha incorporado aplicaciones de entrega a domicilio y ofrece opciones de pago con tarjeta, conscientes de que facilitar el acceso al cliente es clave para crecer. Además, valora la retroalimentación de quienes lo visitan:

“La crítica constructiva es muy importante. Te permite saber si necesitas cambiar o mantenerte igual”.

Diego viene de una familia de comerciantes y reconoce en ellos una fuente constante de aprendizaje. Aunque todavía considera que su negocio está “en pañales”, sueña con convertirlo en una cadena algún día. Por ahora, se concentra en consolidar su propuesta y en agregar nuevos productos al menú, como la torta de adobada.

La perseverancia es clave para emprender

Su consejo para los jóvenes emprendedores es claro: “Es normal sentir miedo, pero hay que seguir adelante. El emprendimiento es difícil, pero la perseverancia hace la diferencia. Hay que conocer cada área del negocio, desde barrer hasta atender al cliente. Solo así se puede crecer”.

En cada taco adobado que sirve, Diego demuestra que el esfuerzo y la pasión también alimentan el espíritu de una comunidad.