El Centro Cultural de Costa Rica se ha convertido en un espacio donde la niñez descubre nuevas habilidades, los jóvenes encuentran alternativas positivas para su tiempo libre y los adultos fortalecen lazos sociales a través del arte y la cultura.
Por: Erick Valenzuela
Desde hace casi una década, el Centro Cultural de Costa Rica se ha convertido en uno de los espacios más importantes para el desarrollo artístico, social y humano de esta sindicatura, brindando a niños, jóvenes y adultos la oportunidad de acercarse al arte, descubrir talentos y fortalecer la convivencia comunitaria.
Inaugurado el 12 de octubre de 2017, este recinto nació gracias a años de gestión ciudadana encabezada por el doctor Urbano Martínez, acompañado por un comité de habitantes comprometidos con llevar más oportunidades culturales a la comunidad.
En la actualidad el esfuerzo colectivo es una realidad que diariamente abre sus puertas para recibir a decenas de familias.
Un espacio para los artistas de Costa Rica
El coordinador del Centro Cultural de Costa Rica, el profesor Juan José Leyva Higuera, dijo que este espacio ofrece talleres gratuitos en distintas disciplinas artísticas y recreativas, permitiendo que personas de diferentes edades encuentren un lugar para expresarse y aprender.
Entre las actividades culturales y artísticas con las que cuenta este centro se encuentran:
- Clases de guitarra
- Teclado
- Acordeón
- Canto y vocalización
- Talleres de pintura y dibujo.
- Cursos de preballet
- Jazz
- Danza folclórica, para niñas, adolescentes y grupos de adultas mayores
- Clases de zumba
Arte y cultura al alcance de todos
El lugar representa mucho más que un edificio. Es un espacio donde los niños descubren nuevas habilidades, los jóvenes encuentran alternativas positivas para su tiempo libre y los adultos fortalecen lazos sociales a través del arte y la cultura.
Además, el recinto continúa creciendo con la futura apertura de un museo comunitario que buscará preservar objetos históricos y piezas representativas de Costa Rica, fortaleciendo así la memoria y la identidad del pueblo.