Investigación publicada en la revista Economía UNAM analiza el impuesto a bebidas saborizadas en México, su impacto en la salud pública, la recaudación fiscal y su relación con la atención de la diabetes
Por: Francisco Castro
Culiacán, Sinaloa.- La política fiscal puede convertirse en una herramienta para mejorar la salud pública cuando sus objetivos trascienden la simple recaudación.
Bajo esta premisa, el investigador de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (FCEA-Guasave) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), doctor Nicolás Guadalupe Zúñiga Espinoza, publicó en la revista Economía UNAM el artículo “Impuesto a bebidas saborizadas en México”.
Este análisis examina los efectos sociales y financieros de este gravamen durante más de una década.
Un impuesto con propósito social
El estudio revisa la evolución del impuesto a bebidas saborizadas desde su entrada en vigor en 2014 hasta 2025. De acuerdo con el académico, esta contribución forma parte de los llamados impuestos extrafiscales, instrumentos diseñados para influir en el comportamiento de la población y atender problemáticas de interés público.
Aunque comúnmente se le asocia con los refrescos, el gravamen aplica también a otras bebidas saborizadas, como algunos jugos y tés. Su principal objetivo es desincentivar el consumo excesivo de azúcar y contribuir a la reducción de enfermedades relacionadas, particularmente la diabetes.
Más de 340 mil millones de pesos recaudados
Uno de los hallazgos relevantes de la investigación es la estimación de que este impuesto ha generado una recaudación acumulada superior a los 340 mil millones de pesos entre 2014 y 2025.
Para llegar a esta cifra, Zúñiga Espinoza analizó información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y las proyecciones contenidas en las Leyes de Ingresos de la Federación.
Además, desarrolló una metodología propia que permite estimar la recaudación específica de las bebidas saborizadas, ya que este concepto suele reportarse de manera agregada dentro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Gracias a este método, calculó que en 2024 la recaudación alcanzó aproximadamente 38 mil 715 millones de pesos, una cifra cercana a los 39 mil 905 millones proyectados oficialmente por la SHCP.
Salud pública y sostenibilidad financiera
El análisis también explora la relación entre los recursos obtenidos por este impuesto y el gasto destinado a la atención de enfermedades asociadas al consumo excesivo de azúcar.
Al comparar la recaudación estimada de 2024 con el gasto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para atender pacientes con diabetes, el investigador encontró una diferencia mínima entre ambos montos.
Si bien la legislación mexicana no obliga a destinar estos recursos exclusivamente a ese fin, el estudio evidencia una estrecha correspondencia entre lo que se recauda mediante esta política y lo que se invierte en atención médica.
Más allá de los números, el investigador advierte sobre el crecimiento de la diabetes en México, especialmente entre la población infantil.
Con cerca del 11 por ciento de los adultos viviendo con este padecimiento, considera que fortalecer la prevención y promover hábitos saludables representa una inversión estratégica para el bienestar social y la productividad económica del país.
La publicación aporta elementos para comprender cómo las políticas tributarias pueden contribuir simultáneamente a mejorar la salud de la población y a fortalecer la sostenibilidad financiera de los sistemas de atención médica.