Topo Chico: el agua mineral que hace más de 100 años consideraban curativa

Actualmente, el agua mineral Topo Chico es una de las más famosas en México y el mundo. Con más de 130 años de historia, hay una leyenda que cuenta cómo esta agua tenía propiedades curativas

Por: Raúl Durán

Cuando se habla de aguas minerales famosas, México presume una de las etiquetas más emblemáticas del mundo: Topo Chico, una bebida nacida en Monterrey que ha conquistado a miles de paladares gracias a su sabor, efervescencia y la historia que la rodea.

Su popularidad no solo se debe a las burbujas naturales que brotan del manantial del Cerro del Topo Chico. Desde hace generaciones, esta agua mineral también está envuelta en una antigua leyenda que le atribuye propiedades curativas, un relato que ha pasado de boca en boca durante más de un 100 años y que incluso inspiró el logotipo de la marca.

La leyenda del agua que sanó a una princesa

Mucho antes de convertirse en un producto reconocido internacionalmente, las aguas del Cerro del Topo Chico ya gozaban de una enorme reputación.

De acuerdo con la tradición popular, una princesa mexica, hija del emperador Moctezuma I Ilhuicamina, padecía una enfermedad que ningún curandero podía aliviar. Tras consultar a los sacerdotes, estos le indicaron que debía viajar hacia el norte, donde existían unos manantiales de aguas calientes capaces de devolver la salud.

La historia cuenta que la joven llegó al valle donde hoy se encuentra Monterrey y comenzó a beber y bañarse en aquellas aguas. Después de varios días recuperó la fuerza y regresó completamente sana, dando origen a la fama medicinal del lugar.

Cuenta la leyenda que el agua del Cerro Topo Chico curó a una princesa mexica hace mucho tiempo.

Aunque se trata de una leyenda sin respaldo científico, el relato sigue siendo parte de la identidad de Topo Chico y, según la propia tradición, la figura que aparece en su etiqueta representa precisamente a aquella princesa bebiendo del manantial.

¿Quién es el dueño actual de Topo Chico?

El origen comercial de Topo Chico se remonta a 1895, cuando comenzó a embotellarse el agua proveniente del manantial ubicado en Monterrey, Nuevo León.

Con el paso de las décadas, la empresa cambió de propietarios y evolucionó hasta convertirse en una de las marcas más representativas del norte del país. Su característica botella de cristal con tonalidad verde-azulada y su inconfundible etiqueta amarilla prácticamente no han cambiado, convirtiéndose en un símbolo para varias generaciones.

El origen de la marca Topo Chico se remonta a finales de 1800 en Monterrey. Foto: Cortesía

Aunque la marca nació como una empresa regiomontana, actualmente Topo Chico pertenece a The Coca-Cola Company.

La compañía estadounidense adquirió la marca en 2017 mediante una operación valuada en alrededor de 220 millones de dólares, impulsando su expansión internacional, especialmente en Estados Unidos, donde se ha convertido en una de las aguas minerales premium con mayor crecimiento.

Desde años recientes Topo Chico goza de una expansión global. Foto: Cortesía

Más de 130 años después de su nacimiento, Topo Chico continúa demostrando que una marca puede trascender generaciones cuando combina tradición, identidad y una historia capaz de despertar la curiosidad de millones de consumidores.