Mientras muchos analistas financieros se preocupan por el posible fin de T-MEC, el empresario Carlos Slim mantiene una visión optimista sobre el futuro de la relación comercial entre México y Estados Unidos
Por: Raúl Durán
La negativa del gobierno de Estados Unidos a renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado incertidumbre entre empresarios, inversionistas y analistas económicos. Sin embargo, para el magnate Carlos Slim esto no debe ser motivo de preocupación.
Para el empresario más rico de México y de América Latina, el fin del T-MEC no representa una amenaza para el comercio entre México y Estados Unidos. En contraste, Carlos Slim mantiene una visión optimista.
Carlos Slim confía en que el comercio continuará
Durante un encuentro realizado con motivo del Día de las Ingenierías, el dueño de Telmex aseguró que la relación comercial entre México y Estados Unidos es demasiado sólida como para desaparecer de un momento a otro.
Por ello, afirmó que, aunque el tratado cambie o deje de existir bajo su formato actual, ambos países terminarán negociando nuevos mecanismos para mantener el intercambio económico.
“La actividad comercial de México con Estados Unidos va a continuar siempre en los próximos años. No sé, con un tratado A o X o Y o como sea, pero va a haber tratados y acuerdos”, señaló el empresario.
Para Carlos Slim, el comercio entre ambas naciones ya alcanzó un nivel de integración que hace muy complicado romper esa relación.
Como ejemplo, destacó que actualmente existe un superávit comercial cercano a los 250 mil millones de dólares, una cifra que refleja la estrecha conexión económica entre ambos mercados.
Estas declaraciones llegan después de que el gobierno encabezado por Donald Trump decidiera no renovar el T-MEC y optara por un esquema de revisiones anuales, generando dudas sobre el futuro del acuerdo comercial.
Competencia con China juega a favor de México
Otro de los argumentos de Slim tiene que ver con la estrategia industrial de Estados Unidos. El empresario considera que la administración estadounidense buscará fortalecer sectores estratégicos como la fabricación de semiconductores para competir directamente con China, una meta en la que México seguirá siendo un socio importante gracias a la integración de las cadenas de suministro entre ambos países.
Desde su perspectiva, Estados Unidos difícilmente dejará de considerar a México como un aliado clave en este proceso.
Las declaraciones de Carlos Slim suelen ser seguidas de cerca por el sector empresarial debido a la influencia que mantiene en la economía mexicana.
Además de ser el principal accionista de empresas como Telmex, Grupo Carso, América Móvil y Grupo Sanborns, Slim ha encabezado durante años la lista de los empresarios más ricos de México y continúa siendo una de las figuras económicas más influyentes de América Latina.
Por ello, su postura ofrece una visión distinta frente a la incertidumbre que ha surgido alrededor del futuro del T-MEC. Para el empresario, más allá del nombre que tenga el acuerdo comercial, la relación económica entre México y Estados Unidos seguirá vigente mediante nuevos tratados y mecanismos de cooperación, impulsada por los intereses compartidos de ambas economías.