La ONU-DH México reconoció las mesas de diálogo en la Bahía de Ohuira y reiteró su acompañamiento al proceso, destacando el diálogo como la mejor ruta para construir acuerdos sostenibles en torno al proyecto de GPO en Sinaloa
Por: Francisco Castro
Topolobampo, Sinaloa.- La apuesta por el diálogo en la Bahía de Ohuira recibió un respaldo de alcance internacional.
La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH México) reconoció las mesas de diálogo impulsadas en la región como un paso para construir acuerdos entre comunidades, autoridades y los distintos actores involucrados en el desarrollo de proyectos industriales, como la planta de fertilizantes de GPO.
Un reconocimiento a la construcción de acuerdos
A través de un pronunciamiento público, la ONU-DH México expresó que reconoce "la iniciativa para llevar a cabo espacios de diálogo sobre las afectaciones de proyectos industriales en la Bahía de Ohuira, Sinaloa".
Destacó la importancia de abrir canales de comunicación para escuchar las inquietudes de las comunidades y favorecer soluciones construidas de manera conjunta.
El organismo internacional subrayó que estos procesos deben desarrollarse bajo principios de sostenibilidad y con pleno respeto a los derechos humanos, reiterando "la importancia de construir soluciones sostenibles con pleno respeto a los derechos de los pueblos indígenas".
Asimismo, confirmó que continuará acompañando el proceso y mantendrá comunicación con comunidades, autoridades y demás actores participantes, fortaleciendo la ruta institucional para atender los distintos planteamientos surgidos en torno al desarrollo de la zona.
Desarrollo y sostenibilidad, una agenda compartida
La Bahía de Ohuira concentra actividades pesqueras, comunidades indígenas, ecosistemas de alto valor ambiental y proyectos industriales estratégicos para el país.
En ese contexto, organismos internacionales y especialistas coinciden en que el diálogo representa la mejor herramienta para encontrar puntos de equilibrio entre el desarrollo económico, la protección ambiental y el bienestar social.
Uno de los proyectos que forman parte de esta dinámica es la planta de fertilizantes de GPO en Topolobampo, considerada una de las inversiones industriales más importantes para el sector agroalimentario nacional.
La obra registra un avance cercano al 80 %, contempla una inversión de mil 800 millones de dólares y ha generado alrededor de 3 mil empleos directos durante su construcción, además de miles de fuentes de trabajo indirectas.
Una vez en operación, tendrá capacidad para producir aproximadamente 800 mil toneladas anuales de amoniaco, insumo fundamental para la fabricación de fertilizantes.
Una oportunidad para el futuro de Sinaloa
En un escenario donde la seguridad alimentaria ocupa un lugar prioritario en la agenda internacional, el fortalecimiento de la producción nacional de fertilizantes adquiere un valor estratégico para estados agrícolas como Sinaloa, cuya productividad depende del acceso oportuno a estos insumos.
El posicionamiento de la ONU-DH México envía una señal de confianza en los procesos de diálogo como mecanismo para construir consensos duraderos. Más que favorecer posiciones confrontadas, el organismo coloca el entendimiento, la participación y el respeto mutuo como la base para armonizar inversión, sostenibilidad, derechos humanos y desarrollo regional.
Para Ohuira, Topolobampo y el norte de Sinaloa, la continuidad de estos espacios representa una oportunidad para transformar las diferencias en acuerdos que impulsen el crecimiento económico sin perder de vista el bienestar de las comunidades y la conservación del entorno.