España vuelve a tocar la gloria: así conquistó el Mundial 2026 ante Argentina

España se proclamó campeona del Mundial 2026 tras vencer a Argentina en la final disputada en Nueva Jersey. Un gol de Ferran Torres definió el partido y entregó a la selección española su segunda Copa del Mundo.

Por: Faviola Manjarrez

España hizo historia al proclamarse campeona del Mundial 2026 tras derrotar a Argentina en una final marcada por la intensidad, el dominio español y un solitario gol de Ferran Torres que definió el título en Nueva Jersey.

España volvió a levantar la Copa del Mundo. La selección española se consagró campeona del Mundial 2026 después de imponerse 1-0 ante Argentina en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en un partido donde el conjunto europeo mostró mayor iniciativa ofensiva y control durante gran parte del encuentro.

El gol de Ferran Torres fue suficiente para inclinar la balanza en una final donde España asumió el protagonismo desde el arranque y encontró recompensa a su propuesta futbolística.

El defensa español Eric García, número 4, celebra la victoria de España en la final del Mundial de Fútbol de 2026 contra Argentina, disputada el 19 de julio de 2026 en el estadio New York/New Jersey de East Rutherford. (Foto de Jewel SAMAD / AFP)

España domina la final del Mundial 2026 y conquista su segunda estrella

Desde el silbatazo inicial, España dejó claro que buscaría el campeonato a través de la posesión, la presión alta y el juego ofensivo.

El equipo dirigido por la selección española tomó la iniciativa ante una Argentina que tuvo que replegarse durante largos periodos del partido, intentando contener los ataques constantes de su rival.

La superioridad española se reflejó en el desarrollo del encuentro, con un equipo más ordenado y con mayor presencia en campo contrario.

Ferran Torres marca el gol que define el título mundial

La diferencia llegó con un tanto de Ferran Torres, quien apareció en el momento decisivo para convertir el gol que le dio a España su segunda Copa del Mundo.

El delantero español aprovechó una de las oportunidades generadas por su equipo y colocó el balón en la portería argentina, desatando la celebración de los aficionados españoles presentes en el estadio.

El tanto terminó siendo suficiente en una final donde cada detalle podía cambiar la historia.

Argentina resistió gracias a las atajadas de Dibu Martínez

Aunque Argentina no logró imponer su juego ofensivo, mantuvo sus opciones gracias a la actuación de Emiliano "Dibu" Martínez.

El arquero argentino fue una de las figuras del partido al detener varios disparos que parecían destinados a convertirse en gol y mantener con vida a su selección durante buena parte de la final.

Sin embargo, el esfuerzo defensivo no fue suficiente para evitar la derrota ante una España que mantuvo el control y siguió buscando el arco rival.

El defensa español Eric García (número 4) y el delantero español Borja Iglesias (número 26) celebran la victoria en la final del Mundial de Fútbol 2026 entre España y Argentina en el estadio New York/New Jersey de East Rutherford el 19 de julio de 2026. (Foto de FRANCK FIFE / AFP)

Argentina reaccionó en los minutos finales, pero no logró empatar

El equipo argentino adelantó líneas en la recta final del partido y buscó con mayor insistencia el gol del empate.

Durante los últimos minutos, la campeona del mundo intentó llevar el encuentro a una definición desde los penales, pero la reacción llegó demasiado tarde frente a una España que conservó el orden defensivo y manejó la ventaja.

La falta de profundidad ofensiva durante la mayor parte del encuentro terminó pesando en el resultado.

El defensa argentino Nicolás Otamendi, número 19 del ranking, reacciona durante la final del Mundial de Fútbol de 2026 entre España y Argentina en el estadio New York/New Jersey de East Rutherford, el 19 de julio de 2026. (Foto de PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP)

España suma su segunda Copa del Mundo en una final histórica

Con este triunfo, España vuelve a escribir su nombre entre las grandes selecciones del futbol mundial y añade una segunda estrella a su escudo.

El campeonato representa la recompensa a un torneo donde el conjunto español destacó por su equilibrio entre ataque y defensa, además de convertirse en la selección con mayor solidez defensiva de la competición.

En Nueva Jersey, España levantó el trofeo después de una final en la que confirmó su identidad futbolística: un equipo protagonista, organizado y decidido a buscar el triunfo desde el primer minuto.