Alumnos y padres del Instituto Forja compartieron una mañana de activación física y convivencia.
El Estadio de Fútbol “Polo Quintero” se llenó de energía y convivencia. Alumnos de preescolar, primaria y secundaria del Instituto Forja, acompañados de sus padres, protagonizaron una jornada donde el deporte se convirtió en punto de encuentro.
Desde temprano, el ambiente fue claro: niños corriendo, familias participando y una constante de entusiasmo en cada actividad. No se trataba solo de competir, sino de compartir.
El deporte como vínculo familiar
La activación física marcó el ritmo, pero lo más valioso fue la conexión entre padres e hijos. Cada dinámica reforzó la convivencia, demostrando que el deporte también une y fortalece.
Momentos de convivencia en la jornada del Instituto Forja
El campo dejó de ser solo un espacio deportivo para convertirse en escenario de momentos que perduran. Porque cuando el deporte se vive en familia, se disfruta el doble.