Su servicio de biblioteca móvil con el uso de burros, a lo largo de los años, ha enriquecido y capacitado a las comunidades empobrecidas con el acceso a una amplia variedad de libros.
Por: Gina Cota
Por medio de sus burros: “Alfa" y “'Beto”, desde hace 25 años, Luis Soriano Bohorquez recorre dos veces por semana diferentes poblaciones rurales de Colombia para acercar a las comunidades rurales la magia de la lectura. Soriano Bohorquez, quien es maestro de escuela, llamó a su biblioteca móvil: el biblioburro.
De acuerdo con una entrevista realizada por el portal RTVE, Don Luis señaló que todo surgió cuando en el año de 1997 se dio cuenta de que los niños y jóvenes de su comunidad en aquel entonces no tenían libros en sus casas, así que decidió juntar todos los de él e ir casa por casa a llevarlos y con el paso del tiempo nació biblioburro.
Comenzando con esta iniciativa en el municipio de La Gloria, donde entonces había escasez de escuelas y docentes.
Hasta 8 horas puede demorar en visitar los territorios más escondidos de la región, sin embargo, para él es un esfuerzo que vale la pena cuando ve despertar entusiasmo en los jóvenes estudiantes.
“A los chicos lo que más les gusta es explorar ellos mismos los libros. Generalmente lo que hacemos es animación y promoción. Incentivarles a la lectura, para que vean otra ventana y se les abra el mundo de la imaginación” mencionó el maestro.
Happy Birthday # 19 @FUN_BIBLIOBURRO pic.twitter.com/eQqmMMHo5j
— FUNDACIÓNBIBLIOBURRO (@FUN_BIBLIOBURRO) March 21, 2016
Así como también señaló que ha perdido la cuenta del número de niños que han participado de este proyecto. “Antes llevábamos una secuencia de niños atendidos, eran 200 o 300 al mes. Hoy son muchos más y ya no se contabilizan. Además, el biblioburro no es solo para niños, es también para adultos”
Esta es una gran misión. Biblioburro pic.twitter.com/XKVKismhvI
— FUNDACIÓNBIBLIOBURRO (@FUN_BIBLIOBURRO) November 27, 2015
Durante estas dos décadas ha recibido donaciones de libros dentro y fuera de Colombia. Sin embargo, el proyecto no cuenta con ningún tipo de financiación, Don Luis afirma que la biblioteca se sostiene y persevera a través del tiempo gracias al amor de los usuarios, concluyendo que la economía que tiene es el agradecimiento y la sonrisa de los niños.