Durante ocho días nadie pudo encontrarlo… hasta que Halley, una perrita de la Cruz Roja, lo hizo

Durante ocho días, Hernán Gil permaneció atrapado bajo toneladas de concreto en Venezuela. Cuando parecía que ya no había esperanza, Halley, una perrita de la Cruz Roja Mexicana, detectó la única señal de vida.

Por: Faviola Manjarrez

Venezuela.- Lo que parecía una búsqueda destinada a recuperar víctimas terminó convirtiéndose en una historia de esperanza. Halley, una perrita de la Cruz Roja Mexicana especializada en búsqueda y rescate, localizó con vida a Hernán Gil, quien permaneció más de 180 horas atrapado bajo los escombros del Centro Comercial Galerías Playa Grande, en La Guaira, Venezuela.

Su marcaje permitió a los equipos internacionales concentrar todos los esfuerzos en un punto que, horas después, se convertiría en uno de los rescates urbanos más complejos realizados en la emergencia.

Lo que parecía una misión sin esperanza cambió cuando Halley detectó una señal de vida entre los escombros. Así comenzó el rescate que permitió salvar a Hernán Gil en Venezuela.

Halley detectó la única señal de vida entre cinco zonas de búsqueda

El equipo mexicano de búsqueda y rescate urbano (USAR) recibió cinco áreas para inspeccionar dentro de la estructura colapsada.

En los primeros cuatro escenarios, los especialistas únicamente localizaron víctimas sin vida. Sin embargo, en el quinto punto, Halley, junto con su manejador Gonzalo Granados, marcó una posible presencia humana.

La alerta fue confirmada mediante una SearchCam 360, un equipo especializado que permitió observar el interior de la estructura y establecer contacto visual con Hernán Gil.

Desde ese momento, el operativo cambió por completo.

Después de ocho días bajo toneladas de concreto, Hernán Gil fue encontrado con vida gracias al marcaje de Halley, una perrita de búsqueda de la Cruz Roja Mexicana que participó en el operativo internacional.

Más de 100 horas de trabajo para llegar hasta Hernán Gil

Aunque el sobreviviente se encontraba relativamente cerca del punto inicial de acceso, el camino estaba bloqueado por enormes losas de concreto, acero retorcido y estructuras con riesgo permanente de colapso.

Durante más de 100 horas, rescatistas de distintos países realizaron maniobras de alta precisión que incluyeron:

  • Apuntalamiento de estructuras.
  • Corte controlado de concreto.
  • Apertura gradual de accesos.
  • Monitoreo estructural permanente.
  • Búsqueda con tecnología especializada.

Cada avance era evaluado para evitar un derrumbe que pusiera en riesgo tanto a la víctima como a los equipos de rescate.

Durante ocho días, Hernán Gil permaneció atrapado bajo toneladas de concreto en Venezuela. Cuando parecía que ya no había esperanza, Halley, una perrita de la Cruz Roja Mexicana, detectó la única señal de vida. Foto: AFP

Hernán Gil recibió atención médica mientras permanecía atrapado

Mientras avanzaban las maniobras, especialistas lograron mantener comunicación constante con Hernán Gil.

Un médico y un paramédico supervisaron su estado de salud, proporcionándole hidratación, monitoreo de signos vitales y atención básica para mantenerlo estable durante los días que permaneció bajo los escombros.

El rescate enfrentó nuevos riesgos antes de la extracción

Los especialistas intentaron ingresar por distintos puntos de la estructura en más de 14 ocasiones antes de encontrar una ruta segura.

Cuando finalmente lograron llegar hasta el sobreviviente, la operación se concentró en liberar una de sus piernas, que permanecía atrapada bajo enormes bloques de concreto.

En plena maniobra, nuevos fragmentos comenzaron a desprenderse sobre la zona de trabajo, obligando a detener temporalmente la extracción mientras se reforzaban los apuntalamientos y se evaluaba nuevamente la estabilidad de la estructura.

Solo después de confirmar que el riesgo había disminuido, los rescatistas continuaron con una liberación manual, retirando pieza por pieza el concreto que inmovilizaba a Hernán.

Una perrita de búsqueda de la Cruz Roja Mexicana fue clave para encontrar con vida a Hernán Gil, quien pasó más de 180 horas atrapado bajo los escombros tras el colapso de un edificio en Venezuela.

Cruz Roja Mexicana destacó el trabajo coordinado del operativo internacional

Tras permanecer más de siete días bajo los escombros, Hernán Gil fue finalmente extraído con vida y entregado a los equipos médicos para su traslado a un hospital.

En la misión participaron especialistas de la Cruz Roja Mexicana, cuerpos USAR de Estados Unidos, Chile, Costa Rica, El Salvador y Protección Civil de Venezuela, quienes trabajaron bajo protocolos internacionales de rescate en estructuras colapsadas.

El subcoordinador nacional de Socorros de Cruz Roja Mexicana, Marco Antonio Franco, resumió el objetivo de la misión al señalar que el verdadero protagonista siempre fue el sobreviviente y que todos los esfuerzos estuvieron dirigidos a lograr que regresara con vida junto a su familia.

La historia de Halley volvió a demostrar la importancia de los binomios caninos en operaciones de búsqueda y rescate, donde una sola señal puede marcar la diferencia entre perder la esperanza y salvar una vida.