La EPOC es la tercera causa de muerte mundial y más del 70% de quienes la padecen no lo saben. Especialista del CIDOCS de la UAS destaca la importancia de detectarla a tiempo para mejorar la calidad de vida
Por: Francisco Castro
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) afecta a millones de personas en el mundo y representa actualmente la tercera causa de muerte a nivel global. Sin embargo, uno de sus mayores desafíos es que más del 70% de quienes la padecen no lo saben, por ello es importante fortalecer la detección temprana.
Ignacio Ricardo Lavín Guzmán, médico interno del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), señaló que esta enfermedad provoca una obstrucción progresiva del flujo de aire en los pulmones, dificultando cada vez más la respiración.
Una enfermedad silenciosa
El especialista explicó que la EPOC suele desarrollarse lentamente y muchos pacientes atribuyen sus síntomas al envejecimiento, al cansancio cotidiano o a la llamada “tos del fumador”, retrasando la búsqueda de atención médica.
“Debemos tener en cuenta que la EPOC es una enfermedad irreversible, por lo que el diagnóstico oportuno resulta fundamental para evitar un mayor deterioro de la salud pulmonar”, advirtió.
Para comprender sus efectos, comparó la experiencia de quienes viven con esta condición con intentar respirar a través de un popote estrecho mientras realizan actividad física.
Factores de riesgo y señales de alerta
Entre los principales factores asociados a la enfermedad se encuentran el tabaquismo, la exposición prolongada al humo de leña y el contacto frecuente con sustancias químicas o contaminantes en entornos laborales.
Lavín Guzmán indicó que las señales más comunes incluyen dificultad para respirar, tos persistente y antecedentes de exposición a estos factores de riesgo, elementos que deben alertar tanto a pacientes como a personal de primer contacto.
La prevención y el diagnóstico hacen la diferencia
Aunque el daño pulmonar ocasionado por la EPOC no puede revertirse, existen acciones que permiten frenar su avance y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
La espirometría, una prueba rápida, sencilla y sin dolor, es considerada la herramienta más eficaz para evaluar la función pulmonar y confirmar el diagnóstico.
Además, los especialistas recomiendan abandonar el consumo de tabaco, seguir los tratamientos prescritos, como los broncodilatadores, y participar en programas de rehabilitación pulmonar.
La detección temprana no solo permite iniciar tratamientos adecuados, sino también ofrecer a los pacientes mayores oportunidades para conservar su capacidad respiratoria y mantener una vida más activa e independiente.