La película de A toda Máquina de Pedro Infante se grabó en la Ciudad de México (CDMX), por ello te compartimos cómo ven las locaciones que fueron testigo de este filme que grabó junto al actor Luis Aguilar
Por: Brenda Camacho
Entre las películas más recordadas de Pedro Infante se encuentra A toda máquina, la cual grabó con el actor Luis Aguilar, así que te contamos cómo lucen en la actualidad las locaciones donde se grabó en la Ciudad de México (CDMX).
Así se ve el lugar donde se filmó A toda máquina de Pedro Infante
A toda máquina de Pedro Infante fue filmada principalmente en los Estudios Churubusco de la Ciudad de México y, después de tantos años, han ido saliendo a la luz más detalles de las locaciones y de la historia en general.
Las imágenes donde se grabó y cómo se encuentran en la actualidad circulan en redes y se menciona que fueron específicamente las oficinas administrativas las que aparecen en pantalla.
Los llamados apartamentos "Rex" que salen en el filme de Pedro Infante y Luis García eran parte de los Estudios Churubusco, donde el Ídolo de Guamúchil grabó esa y otras historias en el lugar.
¿De quién era la motocicleta que usó Pedro Infante en A toda Máquina?
La motocicleta que usó el actor Pedro Infante para toda máquina era de su propiedad; se trata de una Harley Davidson Panhead que llegaba hasta los 160 kilómetros por hora, y mientras algunos mencionan que era modelo 1950 otros dicen que era de 1955.
Se menciona que la unidad actualmente estaría en el estado de Guanajuato manos de un coleccionista y gran admirador del actor, la cual le han intentado comprar en muchas ocasiones por fuertes sumas de dinero, pero se habría negado a vender.
Pedro Infante es considerado a la fecha como una de las máximas figuras de la cinematografía mexicana. Sus películas permanecen como referente, pero sobre todo sigue presente en la memoria colectiva del pueblo mexicano, que lo ha convertido en un ícono nacional.
El actor participó en más de 60 películas, al lado de otros grandes exponentes de la Época de oro del cine mexicano. Interpretó lo mismo al mujeriego que al macho bravío o al hombre fiel y profundamente enamorado. Gracias a su carisma y naturalidad frente a la cámara, conquistó el corazón del público no solo nacional, sino también el de otros países.
Su primera aparición en el celuloide fue en el cortometraje El organillero (1939), de José Benavides Jr. La feria de las flores (1942) sería considerada su primera película de manera profesional, aunque el cineasta Ismael Rodríguez encontraría a su actor predilecto luego de que trabajaron juntos en Mexicanos al grito de guerra (1943).