Antes de Jeff Bezos o Elon Musk, John D. Rockefeller fue el primer multimillonario (en dólares) de la historia, un pionero en acaparar riqueza que logró acumular un patrimonio estimado en 1,4 billones de dólares en su momento. Conoce su historia
Por: Juan Méndez
Antes de Jeff Bezos, Elon Musk, o incluso Taylor Swift, existió John D. Rockefeller, considerado el primer multimillonario (en dólares) de la historia. Este pionero en acaparar riqueza de forma extrema falleció en 1937 con un patrimonio calculado en 1,4 billones de dólares, lo que hoy equivaldría a unos 21,7 billones de dólares.
Sin embargo, varios expertos aseguran que su fortuna podría haber sido incluso mucho más alta, llegando a alcanzar los 400.000 millones de dólares ajustados a la moneda actual. Si quieres conocer más de la historia de este magnate, aquí te contamos construyó su enorme imperio.
Rockefeller: el hombre que construyó una dinastía
John D. Rockefeller nació en 1839 en el seno de una familia modesta de Nueva York, quien gracias a su madre aprendió la importancia de trabajar para ganar dinero. Sus inicios como empresario consistieron en criar pavos, vender dulces y hacer recados a los vecinos. Pasos pequeños que lo fueron moldeando.
Su primer trabajo llegó cuando tenía 16 años, gracias a que su familia se traslado a Cleveland, Ohio, en 1853. Dos años más tarde, se encontraba como empleado en la oficina Hewitt & Tuttle, una pequeña empresa de comisión de productos agrícolas. Ganaba unos 50 centavos al día trabajando como ayudante del contable.
A sus 20 años, consideró que ya sabía lo suficiente de negocios, por lo que se independizó en 1859 y se asoció con Maurice B. Clark para poner en marcha una empresa de productos agrícolas que vendía heno, carne y cereales. Al final del primer año de la empresa, recaudó el equivalente a 450.000 dólares.
Pero el momento que cambiaría su vida, fue cuando se perforó en Pensilvania el primer pozo de petróleo de Estados Unidos, algo que lo inspiró para entrar en la industria petrolera. Se adentró en el proceso de refinado, asociándose con varias personas para abrir su propia refinería de petróleo en Cleveland.
En dos años, su empresa se había convertido en la mayor de la zona, lo que impulsó al joven a hacer del petróleo su único objetivo. Tras algunos prestamos, Rockefeller compró a sus socios y se hizo con el control total en 1865. Pero no se quedó ahí, ya que siguió buscando hacer inversiones.
Por eso, en 1870 Rockefeller se unió a su hermano William y al industrial Henry Flagler para formar la Standard Oil. Este queroseno, derivado del petróleo crudo y apodado "la luz del pobre", se utilizaba comúnmente para encender lámparas en aquella época. Rockefeller predijo que esto sería un éxito.
Esta inversión lo convirtió en el mayor productor de queroseno refinado de América. A partir de eso, la Standard Oil maximizó su poder empleando a científicos para encontrar nuevos usos a los subproductos del petróleo, creando aceites lubricantes y hallando formas de preservar el material.
En 1871, Rockefeller se unió a la South Improvement Company, conglomerado que apostaba por el ferrocarril y las refinerías. Después, el empresario pasó los dos años siguientes comprando a sus rivales. Compró 22 refinerías en menos de cuatro meses, controlando el 80% de la competencia en Cleveland.
Esto dio creación a la Standard Oil Trust, que durante más de tres décadas supervisaría la producción, comercialización y transporte de casi todo el petróleo de Estados Unidos. Su petróleo representaba alrededor del 40% de la carga ferroviaria, por lo que hizo bajar el precio del queroseno, haciéndolo más accesible al ciudadano medio.
Los audaces movimientos de Rockefeller lograron que en 1882, y con 100.000 empleados trabajando en 20.000 pozos nacionales, la Standard Oil Trust controlara el 90% de todo el petróleo de Estados Unidos. Para 1904, Rockefeller era considerado el hombre más rico del mundo.
El legado de Rockefeller
No obstante, el imperio de Rockefeller había llegado a un punto que era considerado monopolio, así que tras un extenso proceso judicial con el gobierno de Estados Unidos, Rockefeller tuvo que disolver la Standard Oil en 34 empresas más pequeñas, entre ellas Chevron y ExxonMobil, hoy importantes actores de la industria petrolera.
Esto no redujo su fortuna, sino que la aumentó, y en 1916 los periódicos declaraban a Rockefeller el primer multimillonario en dólares del mundo. Parte de este dinero fue usado a causas benéficas, con Rockefeller donando más de $530 millones de dólares, el equivalente a $11.500 millones en dinero de hoy.
A lo largo de su vida, creó cuatro fundaciones:
- Fundación Rockefeller
- Instituto Rockefeller de Investigación Médica
- Consejo de Educación General
- Memorial Laura Spelman Rockefeller, creado en honor de su difunta esposa, fallecida en 1915
Además de sus diversas fundaciones, Rockefeller apoyó la educación, usando su fortuna para apoyar a la Universidad de Chicago y prestó sumas sustanciales a universidades como Harvard, Yale, Columbia y Brown. También dio dinero a su propio Instituto Rockefeller de Investigación Médica, que más tarde pasaría a llamarse Universidad Rockefeller en 1965
La División de Salud Internacional de la Fundación Rockefeller hizo campaña contra diversas enfermedades, como el paludismo, fiebre amarilla y anquilostomiasis, esta última erradicada. En 1914, la Fundación creó la Junta Médica de China, para fomentar el estudio de la educación sanitaria y la higiene en las facultades de medicina, hospitales y escuelas de enfermeras.
Además, Rockefeller transmitió un legado de filantropía a su hijo John Jr., que se calcula que donó más de $537 millones de dólares a buenas causas, el equivalente a $5.700 millones en dinero de hoy. Su hijo también financió el Rockefeller Center, un gran complejo en Midtown Manhattan que actualmente contiene 19 edificios comerciales.
La familia Rockefeller en la actualidad
Se puede decir con seguridad que John D. Rockefeller construyó una dinastía de por vida. Hoy en día, su familia sigue teniendo un valor estimado de $10.300 millones de dólares según la revista Forbes. Esta fortuna está repartida por entre más de 200 miembros de la familia, entre ellos la diseñadora de moda Ariana Rockefeller.
El miembro más destacado de la familia fue sin duda David Rockefeller, que murió a los 101 años en 2017, considerado el multimillonario más anciano del mundo antes de su fallecimiento, con un patrimonio neto de unos $3.300 millones de dólares. También participaba en obras de caridad.
Actualmente, los Rockefeller siguen siendo muy activos en la filantropía, con un fuerte enfoque en la salud global y el hambre mundial. Según su sitio web, también destaca su deseo de ampliar las oportunidades económicas entre las familias con dificultades.