El nivel de 'genialidad' se mide con la capacidad de aprender de la persona. Robert Kiyosaki nos dice que cada individuo tiene su método de aprendizaje. ¿Cuál es el tuyo?
Por: Kenia Meza
Encontrar tu camino al aprendizaje es la clave del éxito. ¿Cuál es?
Conocido por su obra maestra “Padre Rico, Padre Pobre”, Robert Kiyosaki enseña cómo una actitud positiva ayuda a su hijo a salir adelante.
Bajo la frase “el dinero no te hace feliz. Nunca pienses que tú serás feliz cuando seas rico. Si no eres feliz mientras te vuelves rico, existen muchas posibilidades de que no seas feliz cuando alcances la riqueza. Así que, seas pobre o rico, asegúrate de ser feliz”, mi padre rico enseñó lo que verdaderamente importa en la vida.
En la actualidad, gran parte de la sociedad se encuentra preocupada por su bienestar económico, dándole más valor al papel dinero que a otras cosas. Entonces, mi padre rico demuestra que con libertad, se puede tener inteligencia financiera.
En el libro “Niño rico, niño listo”, expresa que a él le gustaba tener la libertad de trabajar o no trabajar y de elegir con quién laboraba; le gustaba comprar cualquier cosa sin tener que preocuparse por el precio.
Y, sobretodo, le gustaba la libertad y capacidad financiera que tenía para donar a instituciones de caridad y apoyar las causas en las que él creía. Sin embargo, lo que más apreciaba era tener el tiempo para ver a sus hijos crecer y trabajar en proyectos de su interés, sin importar si ganaba o no, dinero con ellos.
Entonces, ¿cómo se enseña este ideal a los más pequeños?. Se trata de una cuestión de inteligencia.
El niño listo no entendía las distintas formas de aprender que existen, pues en comparación con Andy, el niño genio del salón, él aprendía ‘haciendo las cosas’ en lugar de ‘leyendo sobre ellas’.
A Andy “le irá bien mientras permanezca en el mundo académico o científico… Por eso pienso que es importante que tú y tus amigos le permitan participar en su equipo deportivo. Ustedes le están enseñando cosas que un libro de texto nunca podrá enseñarle”, dijo el padre.
De esta manera el niño listo se dio cuenta de la importancia de encontrar el camino que lo guiara a un correcto aprendizaje, que funcionara mejor para el. Y el padre, con una sonrisa, afirmó lo que el niño dijo.
A pesar de lo anterior, el mundo se empeña en juzgar el coeficiente intelectual en lugar de la capacidad de hacer, por lo que “es el miedo a cometer errores… y hacer el ridículo, lo que impide que la gente realice acciones...y en última instancia, que aprendan mediante la acción”.
Por lo anterior, el niño entendió que Andy puede aprender más rápido que él mediante la lectura, sin embargo comprendió que si él realmente deseaba aprender, lo lograría. A lo que el padre respondió:
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